
La crisis económica mundial se originó en EE.UU y comenzó en el año 2008.Entre los principales factores causantes de la crisis están: los altos precios de las materias primas, la sobrevalorización del producto, una crisis alimentaria mundial y energética, una elevada inflación planetaria y la amenaza de una recesión en todo el mundo, así como una crisis crediticia e hipotecaria.
Esta situación se extendió rápidamente por varios países europeos, y algunos sufrieron graves efectos. El día 7 de octubre de 2008, el organismo del Consejo Europeo compuesto por los Ministros de Economía y Hacienda de los Estados miembros, decidió que todos los Estados miembros proporcionarán, una protección garantizada a los depósitos personales para los particulares por una cantidad de al menos 50.000 euros.
Pero si nos centramos en la economía española podemos observar varias consecuencias. Una de las principales consecuencias que tuvo sobre la economía española fue el fuerte crecimiento del desempleo. El sector de la construcción es uno de los más perjudicados por la crisis debido al gran crecimiento inmobiliario y a la posterior caída de las ventas.
Hay una fuerte polémica sobre las razones de que el paro haya aumentado mucho más en España: incremento de la población activa o excesiva rigidez laboral. Los efectos de la crisis económica también han tenido un fuerte impacto en el sistema financiero español.
Esta crisis fue llamada por varias personas como la "crisis de los países desarrollados", debido a que las consecuencias se observan sobre todo en los países más ricos del mundo.